03 marzo, 2012

La crisis de la Democracia

Miro la mesa y observo las papeletas. Cada una con sus interminables listas de candidatos a parlamentarios y a senadores. Miro y remiro ....me paro detenidamente..., reflexiono unos segundos, me interrogo, busco la mía. Abro el bolso, saco mis gafas de presbicia y termino pasando detenidamente la mano a lo largo de mi preciosa melena rubia.
Me gusta vivir bien. Entonces eso querrá decir que soy de derechas. Voy a votarles.
La enseñanza pública y de calidad para todos. No, entonces es que soy de izquierdas.
Oye, que haya también enseñanza privada. Pues entonces vuelvo a ser de derechas...
La sanidad gratuita de calidad para todos. Vuelvo a ser de izquierdas.
La sanidad privada, para el que quiera pagarla. Porque puede ser más personalizada, menos masificada y ahorra tiempo. ¡Anda...ahora vuelvo a ser de derechas!.
Abogo por la familia...eso es..., ¡ahora si que soy de derechas!.
Y que mi hermano gay también la tenga.....no,no,no, madre mía.... que soy de izquierdas.
Soy creyente, y practicante devota. Ahora sí, ahora está claro, ...soy de derechas.
Pluralidad religiosa, que siempre se realice fuera de las instituciones públicas, en el ámbito de lo personal y que se puedan manifestar libremente los ateos. Uf ¿entonces irremediablemente sí que soy de izquierdas? ¡Voy a arder en los infiernos eternamente! ¡Pero qué digo...si Jesús es amor, Jesús no castiga!
Me gusta el azul y el rojo. El amarillo, el verde e incluso el negro. Quiero y vengo a votar. Si algo tengo claro es que soy Demócrata. Dejo paso al señor que se me acerca por la derecha, y continúo parada, sigo buscando ¿dónde está la papeleta?.

2 comentarios:

  1. Que bueno, me he visto bastante reflejada en tu escrito, yo estoy en un punto en el que los derechas dicen que soy roja y los de izquierdas me llaman fachilla, que piensen lo que quieran ¿no?

    Me alegra mucho que te hayas decidido a iniciar tu blog, seguro que lo vas a disfrutar mucho.

    Un besazo enorme

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  2. Si Julia, de eso se trata, también de que no nos vendan tantas etiquetas.

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